Seguimiento

Seguimiento de los efectos secundarios

Síntomas

Efectos secundarios durante el tratamiento de cáncer

La mayoría de las mujeres que han recibido tratamiento para el cáncer de mama, tienen el riesgo de presentar secuelas. El tratamiento de estos síntomas es una parte importante de los cuidados que tienes que tener después del tratamiento.

 Autorizado por American Cancer Society

Consideraciones alrededor del seguimiento

Síntomas

Una vez se han completado los ciclos de diagnóstico, cirugía y tratamiento, se inicia una etapa que mezcla la esperanza de la curación con el temor siempre presente de que la enfermedad regrese.

Ahora, disminuyen las visitas al médico, merman los exámenes, y se siente ansiedad porque ya no tenemos la atención intensiva que acabamos de vivir en la primera etapa. Para los primeros dos años, el médico programará revisiones cada 3 meses y ordenará algún examen.


Linfedema secundario al cáncer de mama

https://www.youtube.com/watch?v=JVJe0E0Gf5s

Las dos secuelas más importantes del cáncer de mama son la fatiga y el linfedema secundario al cáncer de mama. El linfedema es un aumento anormal del volumen del brazo debido a la acumulación de líquido.

En este video nos hablan del sistema linfático como una parte del sistema circulatorio. Posee sus propios vasos y ganglios que actúan como filtros y tienen funciones inmunológicas.

Alrededor de un cuarto de las mujeres que reciben tratamiento contra el cáncer de mama sufren linfedema secundario al cáncer, bien sea inmediatamente después de la cirugía, al cabo de un tiempo o aún después de años del tratamiento.

También, los distintos tratamientos para poder manejarlo adecuadamente, desde la alimentación saludable, hasta ejercicios para realizar individualmente o con fisioterapeuta.

Fuente: Divulga- 4Trebol Ejercicio y Rehabilitación


Nuestra experiencia con los efectos secundarios del Tamoxifeno

Luego de la quimioterapia y nuestras respectivas mastectomías, tanto para Nana como para mí siguió la etapa de la quimio oral con Tamoxifeno. Fueron dos vivencias totalmente diferentes y en eso tuvo que ver la edad al momento del diagnóstico. Mientras mi hija tenía 38 años, yo ya había llegado a los 70, de ahí que nuestros organismos fueran completamente diferentes.

Desde la primera pastilla de Tamoxifeno, Nana experimentó efectos secundarios extremos. Naúseas, insomnio severo, dolor de cabeza, cansancio y falta de energía para seguir con sus tareas diarias, en esa época era profesora universitaria. A la segunda semana de tratamiento, era evidente que ganaba peso incontroladamente aunque comía muy poco por el malestar gástrico. Los calores eran permanentes y no completó su tratamiento hormonal; al cabo de un año le expuso sus motivos al médico y llegó a la conclusión de que era mejor vivir más corto tiempo pero con calidad de vida, y el médico respetó su posición. De esto son ya 12 años y los exámenes anuales muestran total normalidad.

Cuando el oncólogo me dijo que debía tomar Tamoxifeno al menos por 5 años, sentí que era la peor noticia pues siempre viví como propia la experiencia de mi hija. El médico tratante me animó con un argumento muy puesto en razón, “Usted ya es posmenopáusica, al contrario que su hija que era una mujer en la vitalidad de sus hormonas y su organismo se negaba a llegar a una menopausia temprana y obligada”.

Con gran temor inicié el tratamiento con Tamoxifeno, especialmente temerosa por la jaqueca que había evitado por años gracias a la terapia hormonal de reemplazo, y que en los meses siguientes al diagnóstico debí padecer nuevamente con mayor rigor. Para mí los efectos secundarios fueron muy distintos, contrariamente a lo esperado, la jaqueca desapareció completamente, no tuve molestias gástricas aunque sí perdí el sueño y ya mis noches tienen unas 4 horas efectivas de sueño reparador. Tampoco cambió mi peso, cuando me diagnosticaron con cáncer de mama, había rebajado 5 kilos y no los recuperé. Los primeros meses sentía un cansancio que no mejoraba con el reposo en cama, pero mi energía y vitalidad no se vieron mermados, al contrario, una necesidad de actividad permanente compensaba lo que me quitaba el cansancio. Lo único que aún no supero es el dolor de articulaciones y tengo un plan de ejercicio constante que sigo ‘al pie de la letra’.

Son decisiones que deben ser tomadas después de consultar y estudiar cada caso en particular. Si ese es tu situación, no temas preguntarle a tu médico hasta quedar tranquila respecto a qué esperar con el tratamiento de Tamoxifeno.


Metástasis

Para empezar, la metástasis es la diseminación del cáncer de una parte del cuerpo en donde se formó originalmente a otra parte del cuerpo. Cuando ocurre una metástasis, las células cancerosas se separan del tumor original (primario), viajan a través del sistema sanguíneo o linfático y forman un tumor nuevo en otros órganos o tejidos del cuerpo. El nuevo tumor metastásico es el mismo tipo de cáncer que el tumor primario. Por ejemplo, si el cáncer de mama se disemina al pulmón, las células cancerosas del pulmón son células del cáncer de mama, no son células de cáncer de pulmón.

Fuente:  Instituto Nacional del Cáncer 


Proceso de la Metástasis

 Este video hace parte de la presentación de prevención, pero ahora la segunda parte nos lleva al tema de las metástasis y los tipos de órganos más susceptibles de ser alcanzados por las células cancerosas de un tumor de mama.

Las células cancerosas de la mama migran a hueso, pulmones, cerebro e hígado

Colaboración Dr. Daniel González


Metástasis de huesos posterior a un cáncer de mama

Ya habíamos visto que las células cancerosas de la mama migran a través de los ganglios linfáticos o directamente por la sangre y tienden a fijarse en huesos, pulmones, cerebro e hígado.

Empezaremos con un video ilustrativo del Dr. Daniel González donde ilustra el proceso y las posibles dificultades que trae para el paciente, siendo la más importante EL DOLOR.

Dependiendo del lugar donde se alojen las células cancerosas, el paciente tendrá mayor o menor riesgo de fractura, pero también puede destruir la parte interna del hueso afectando la producción de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas.

Video colaboración Dr. Daniel González


Metástasis pulmonares

Otro de los lugares a los que pueden viajar las células cancerígenas de un tumor de mama es el pulmón. En este caso, las células viajan a través de la sangre y se instalan en el pulmón. Al estar en el pulmón, las células cancerígenas tienen buena oxigenación y excelente riego sanguíneo. Al crecer, las metástasis empujarán a la parte del pulmón que tengan cerca produciendo distintos síntomas: tos irritativa durante el día y la noche. La hemoptisis (tos con sangre), algunas veces hipo.

Video colaboración Dr. Daniel González


Metástasis cerebral

Video colaboración Dr. Daniel González

Las células cancerosas llegan al cerebro a través de la sangre luego de vencer la barrera natural que tiene el cerebro para defenderse de cuerpos extraños. Al empujar a las neuronas estas empezarán a dar mensajes erróneos que se vuelven permanentes. Los síntomas dependen del lugar  donde se alojen las células cancerosas.

Si afectan la zona frontal donde se aloja la conducta y el razonamiento, el paciente obrará impulsivamente con razonamientos excéntricos. Si afecta la zona media superior del movimiento y sensibilidad, el paciente presentará tics y temblores, así como sensaciones raras. Cuando se afecta la zona media inferior, campo de la audición, lenguaje y memoria, las metástasis producirán alucinaciones auditivas, se perderá la capacidad de hablar y la memoria. La visión y el equilibrio de perderán al ser invadida la zona inferior del cerebro.


Metástasis en hígado

Las principales funciones del hígado se ven afectadas cuando son invadidas por células cancerosas que migraron desde la mama a través de la sangre.

Video colaboración Dr. Daniel González


Cáncer de piel

Video colaboración Dr. Daniel González

Se distinguen 3 clases de cáncer de piel:

  • El melanoma (tumor con pigmentación). Es el más peligroso de los tres, se suele detectar tarde.
  • El basocelular, (de las células basales), destroza localmente los tejidos adyacentes pero NO HACE METÁSTASIS.
  • El escamoso o espino celular que hace metástasis a ganglios linfáticos.

El tratamiento es siempre cirugía, se analiza y comprueba si está extendido a ganglios linfáticos de axila y si no ha irradiado al resto del cuerpo. Dependiendo del resultado, se necesitará radioterapia y quimioterapia.