Pensamiento +

Si se equivoca, ¡Admítalo!

Video colaboración Dr. Daniel González

Mejorará usted, mejorará su entorno y vivirá más sano. La responsabilidad es nuestra y vamos a solucionarlo

Aprender de los errores y corregirlos mejora nuestro carácter, nos hace humildes y la crítica que recibamos será positiva.


Eres dueña de tu felicidad y tu sufrimiento

Deliana Briceño – Psicóloga/Psicoterapeuta/Orientadora/Conferencista

Soy responsable de mi felicidad ¿Y de mi sufrimiento también?

“La curiosa paradoja es que cuando me acepto tal como soy, entonces puedo cambiar”

Todo lo que hay y sale de ti te pertenece…

Seguro has oído o leído que de ti depende ser feliz, que tienes todas las herramientas para lograrlo y todo es tan fácil como proponértelo. Estas lindas frases tienen razón. Eres responsable de tu felicidad y puedes realizar todo lo que te propongas. Esta idea se comprende fácilmente, pero no es tan fácil de lograr.

 

Comienza con una decisión de nosotros en hacer un cambio en nuestras vidas que nos haga feliz pero conlleva una serie de pasos y TRABAJO llevarlo a cabo. Es como mencione en mi artículo anterior “¿Por qué cambiar cuesta tanto?”, es porque involucra más que una intención e implica dejar lo familiar y conocido. Ya que lo qué somos actualmente y cómo vivimos, ha sido el resultado de nuestra crianza, experiencias y de la percepción de la vida que hemos construido a lo largo de los años. Ha sido la forma cómo tú has aprendido a sobrevivir, a relacionarte con tu entorno y contigo mismo.

Por eso cuando te encuentras con una manera de sobrevivir que no te gusta y empiezas a sufrir. Suelen pasar dos cosas, la cambias o la sigues llevando acabo. En el segundo caso, estamos decidiendo continuar sufriendo por no saber qué más hacer. Y surgen preguntas:

¿Cómo puedo hacerme esto? ¿Cómo sigo haciendo eso que me lastima? “Sé que no debo”

Ante esto, como profesional he comprendido que se permanece en este tipo de situaciones porque existe un trasfondo, algo dentro de nosotros que nos mueve y que muchas veces no conocemos y nos determina. Pero es posible conocerlo y cambiarlo en un proceso psicoterapéutico.

Esto nos lleva a comprender que en esas soluciones que nos aquejan, que seguimos haciendo y nos hace sufrir, tenemos responsabilidad en ello. Ante esto quiero aclarar que no es la culpa lo que busco con estas palabras. Sino en hacernos conscientes de nosotros, de lo que hacemos y tomar control sobre eso.

Mi invitación es que sigas informándote y tomes tú la decisión de un cambio. Asistir a un profesional y trabajar en ti.

El primer paso lo haces al leer y nutrirte de nuevo conocimiento, otro más grande lo haces al darte cuenta que pasa algo en tu vida y puedes estar mejor, y otro inmenso es saber que en ciertos casos no podemos solos.

Tú eres un ser completo y en ti están las respuestas de tu vida. Solo necesitas verlas y un maestro que te enseñe a conocerlas. Eso sería mi labor como psicólogo y el de mis colegas.


El valor de la palabra

Las palabras dan valor a nuestra vida y reafirman los valores humanos que no cambian con el tiempo. La palabra define y refleja nuestra integridad y es imprescindible para la interacción humana.

Video colaboración Dr. Daniel González

Miedo al futuro

Colaboración Dr. Daniel González

A veces, el temor a lo que pueda suceder nos resta calidad de vida. El temor nos hace daño.

El Dr. Daniel González inicia con este video una secuencia de consejos útiles para nuestro diario vivir.


Convivencia

Colaboración Dr. Daniel González

Los pequeños detalles, esas mínimas muestras de afecto a través del servicio a los demás, construyen la convivencia y nos protegen de la soledad.


Las diez cosas que hace la gente que te ayuda a crecer

Colaboración PAULO CESAR MESA H. (MANTENLO SIMPLE)

¿Cómo es la gente que quieres mantener en tu vida? Pocas veces nos hemos detenido a pensar sobre la gente que queremos cerca, qué tienen y qué los hace especiales. Veamos cómo son esos seres y cómo convertirnos en uno de ellos… un ser que otros quieran tener cerca.

Son personas divertidas: me hacen reír mucho, me ayudan a no enfrascarme en mi neurosis, a no tomarme tan en serio la vida y a burlarme de mí mismo. También se ríen mucho de mí, que es distinto a burlarse. Me hacen ver la nimiedad de mis tonterías y los juegos que juega mi ego. Son personas con buen sentido del humor, que le sacan chiste a casi todo, que comparten tonterías en cualquier grupo de Whatsapp y que al final de cualquier tragedia le saben encontrar el chiste.

Hacen algo que te sirve de ejemplo: estas personas no lo saben, pero las miro y las admiro. En todo lo que hacen siempre me están enseñando algo. Desde resolver problemas hasta generar un punto de vista totalmente alternativo sobre la realidad. Son personas críticas que piensan por sí mismas, que no siguen la masa o a algún influencer “cabeza hueca” de Youtube o Instagram.

Saben muchas cosas y les encanta aprender: no solo saben de su trabajo; con ellas se puede entablar muchas conversaciones diferentes. Experimentan cosas distintas, tienen una vida cultural e intelectual rica; les gusta leer, viajar, conocer cosas nuevas, mantenerse informadas y si no saben de algo no temen decir “no sé” o simplemente preguntan o lo investigan. Si estás con una de estas personas, sabes que un café, una cerveza o un vino no terminarán en la monótona conversación sobre “qué estás haciendo ahora en el trabajo”, porque estas personas son una máquina de contar anécdotas e historias.

Te dicen las cosas de frente: no se andan con cuentos, son personas sinceras y directas, leales, que siempre sabes a qué atenerte con ellas. Tú sabes de qué va su vida y ellos saben de qué va la tuya… y no les importa si va por el camino del “bien” o del “mal”, desde que vaya por el camino del equilibrio, el camino constructivo donde no hay daño para nadie ni para nada. Eso sí, el día que tus desviaciones vayan contra la ética y la lealtad, seguramente te lo harán saber sin demora.

Son leales y dignos de confianza: su lealtad está desprovista de intereses ocultos, de agendas bajo la mesa y cosas “más allá”. Son leales a ti porque simplemente les nace, nada más. Sabes que puedes confiar en ellos y viceversa.

Tienen una sabiduría especial: como a toda hora están revisando su vida y cuestionándose, poco a poco van adquiriendo una sabiduría especial. Mucha de esa sabiduría viene de la “escuela de la vida”, de la experiencia misma; otro tanto de su ejercicio espiritual, de su decisión de transformarse, de su compromiso genuino con la consciencia y el despertar. Nadie pide que sean unos iluminados, pero claramente cuando caminan en este mundo de tinieblas es fácil seguir la luz que llevan.

Saben para dónde van: tienen rumbo, sirven de inspiración, de guía, van a un lugar al que también queremos llegar porque queremos estar ahí con ellos. Estas personas tienen un plan que siguen y que cumplen.

Nos dan su amistad y cariño: tienen amor para dar y deciden dárnoslo sin esperar que ocurra lo mismo. Están ahí cuando los necesitamos, nos cuidan, se ocupan de nosotros. Toman el teléfono y preguntan: ¿Hey, qué pasa, todo bien, te puedo ayudar en algo?

Ayudan y se dejan ayudar: sabemos que podemos contar con ellos, que son de ayuda, que son personas útiles. También nos muestran su respeto, amor y admiración pidiéndonos ayuda ¿Hay algo más delicioso que sentir que somos útiles para alguien más?

Nos respetan y jamás nos juzgan: nos dejan ser nosotros mismos, no les interesa cambiarnos y nos aceptan siendo ángeles y demonios al mismo tiempo. No esperan que seamos algo en particular para encajar en su molde.

Puede que parezca una utopía encontrar gente así en estos tiempos de “egoístas y mezquinos”, pero conozco gente así. Yo mismo sé que no reúno esas diez cosas, pero sí conozco gente que, sin proponérselo, las cumple casi todas… ¿Eres así para más gente? ¿De qué forma actúas? ¿A quién conoces que sea así? ¿Hay algo más que haga la gente que quieres tener cerca de ti?


Deje de intentar controlar a los demás

Colaboración Dr. Daniel González

Algunas personas tratan de dominar a los otros, ya sea de forma clara y directa o mediante la manipulación sutil.

La pregunta es: ¿Tiene su propia vida organizada?

Invierta esa energía en su propia vida.